24 de marzo de 2014

La ratita bailarina

Buenos días a tod@s!!!
 
Como os he contado a lo largo de los meses en el blog me encanta ir cambiando de modelos y actividades cada cierto tiempo. No todo son vestidos! jajjajajajaj! Desde que hace unos meses descubrí las telas minkie y las 1.000 posibilidades que tenían he ido haciendo experimentos varios con ellas. El último: un peluche, una "ratita bailarina" para Alicia.  
 
La Ratita Bailarina
 
 
Cuando hice el patrón de la ratita pensé que me iba a quedar un poco más pequeña, la verdad, porque para un bebé ha quedado gigante! pero no hay mal que por bien no venga y su madre ya la ha puesto de adorno en la cama de la habitación de la niña para cuando sea un poco más mayor! aunque ya la pone a jugar con ella! jajjajajaj son del mismo tamaño! deberíais verlo!
 
Las telas minkye son geniales para los peluches o juguetes de los niños por lo suaves que son. Se pueden hacer apegos o trapitos que les ayudan a dormir, juguetes que tocar, pijamitas como el que hice para Alicia y que publiqué en otro post anterior y otras mil cositas más.
 

Detalle del cuerpo y cabeza de la ratita
 
 
La ratita iba a ser entera en tela gris pero al final, al imaginarme el montaje completo pensé que quedaría demasiado sosa así que saqué los retales que me habían quedado del pijama rosa y les reutilicé para las orejas, la nariz y el cuerpo. Eso sí que le dio vidilla. Jjajajajjaj. El rosa lo soluciona todo!!! Esas orejotas rosas me encantan! y su lazo precioso de presumida más! me chifla!!
 

Las zapatillas de ballet de la Ratita
 

 
Cuando llegó el momento de vestirla dudé un poco la verdad. No sabía qué ponerla! había cambiado los colores y por un instante no supe qué ropa ponerla! La idea, sabéis como surgió? pues viendo la habitación de la niña y fijándome en la primera cosita que su madre y yo le compramos! un precioso cojín de bailarinas!!!
 
Así que cogí un trozo de un tutú, blanco, que había recortado y utilizado para no me acuerdo qué, lo cosí por los lados y listo! ya tenia tutú! después llegó el momento de las bailarinas... unos retales de tela en tonos rosas y blancos, a juego con el tutú y el cuerpo, cortados a la medida de los pies de la ratita y unos lazos de raso cruzados en la patita, como les llevan las bailarinas, terminados en una lazada fueron la solución! Después los ojos, grises, bordados con forma y volumen de bolita (para colocarles puse primero unas alfileres de bola para saber donde colocarles y que no quedara ni bizca ni con los ojos uno para cada lado) pues en Santander no encuentro ésos ojos maravillosos de seguridad que mucha gente le pone a los amigurumis. Y ya! lista! preciosa! otro orgullo del que presumir! jajajjaja.
 
Ahora en serio, la bailarina ha quedado de lo más chula, divertida y suave. Lo que más me gusta es que las manos se pueden subir por encima de la cabeza y juntarlas de modo que parece que va a bailar de verdad! es taaaaaan mooona!
 
Bueno familia! si se os ocurre alguna duda, queréis preguntarme por algo o hacerme algún encargo ya sabéis dónde encontrarme!