11 de diciembre de 2013

Una alfombra de trapillo para el baño

Buenoooooos días a tod@s!!!
Hoy de nuevo os tengo que dar las gracias a tod@s los que seguís mi blog porque ya casi llego a las 25.000 visitas!!! eso para mí era algo impensable cuando empecé pero poco a poco habéis ido aumentando el número de seguidores, por cualquiera de las redes sociales, y de visitas!! y eso es que la página os gusta!!! y si veis/creéis que debo hacer modificaciones o queréis algún contenido en especial estoy abierta a sugerencias! Ains... que me emociono (es una tontería lo se pero... me hace ilusión!!!)

Bueno... entrando en materia, como ya os había contado en algún post anterior he estado dándole al gancho, que me vuelve loca! Además con trapillo un material que hace crecer las labores de un modo extraordinario y te pica de una forma... que no sabes como parar!
Empecé con el cestillo de los globos-lámpara, seguí con otro un poco más grande para mis hilos de hilvanar y las cosas que más utilizo para mis labores, después fue una actividad de Reciclaje con telar artesanal en el Escenario Market Santander con Eloisa, la Tejedora de Santander, para finalmente, siendo ambiciosa, lanzarme con la labor que hoy os presento, una alfombra para el baño.


Harta de pelusas de la alfombra anterior, de lavar y volver a lavar para que se despelunchara opté por hacerla yo misma con colores y materiales al gusto.
En este caso me decidí por dos madejas distintas de trapillo, una lisa en color azul marino, un poco elástica, y otra con fondo blanco y rayitas en azulito con un pequeño y disperso estampado en azul marino, que resulta que es lo que más se termina viendo (jajjajajja).
El centro de la alfombra en azul marino, tiene forma como de flor, lo que además de ser súper decorativo permite ir haciendo los aumentos para hacer crecer la labor. Luego la combiné con las rayitas, que son las predominantes, porque va colocada sobre un suelo en azul, así destaca, con una franja intermedia en azul marino y remate del mismo color y todo en punto alto! pues, en mi caso, el trapillo era grueso y necesitaba un punto holgado.
Como veis ha quedado de lo más salada y al mismo tiempo útil! Además, este material os va a encantar a las que no lo conocéis/trabajáis porque permite hacer y deshacer la labor sin que se deforme y..., lo más importante!!! podemos lavarlo las veces que necesitemos pues no deja de ser algodón! como el de las camisetas que nos ponemos!!!
Pues ya me contaréis que os parece, si os animáis con este tipo de labores o no, contadme un poco todo! y si necesitáis ayuda ya sabéis: comodecuento@gmail.com o por las redes sociales!
Un besazo,
Eva